Archive by Author

Humala Presidente (II)

Publicado en Diario 16 21-8-2011

La semana pasada discutía dos aspectos positivos del nuevo gobierno: un gabinete competente y plural, e intentar cumplir con las promesas de campaña. Hoy me centro en lo que me preocupa. Es negativo el alto número de ex militares en puestos clave, especialmente en Defensa e Interior. Sinesio López señala en su columna semanal que la derecha es hipócrita al criticar esta militarización, pues no se quejaban cuando García hacía lo mismo. Asimismo, considera injusto descalificar a estos funcionarios antes de que inicien sus funciones. De acuerdo con que un sector de la derecha es hipócrita, pero ello no quita que la tendencia sea preocupante.

Primero, porque era un mensaje democrático importante que civiles estén a cargo de sectores controlados tradicionalmente por oficiales activos y en retiro. Claro, hay civiles y civiles, pero la tendencia era positiva. De pronto, en unos años, sea intrascendente si el ministro es civil o un oficial en retiro, pero por el momento no lo es. Segundo, porque los militares o policías en retiro difícilmente harán reformas de fondo en la institución. Ambos sectores requieren cambiar reglas informales y comportamientos corruptos enraizados. Los oficiales en retiro, más allá de su honestidad o profesionalismo, han sido parte del sistema y es muy difícil para ellos romper con esa cultura institucional. Todos se conocen los pecados, además. Esta semana ya se han visto luchas de poder entre promociones y armas, con filtraciones interesadas a los medios.

Ello no implica un veto a los oficiales en retiro. Los procesos de reforma institucional, sin duda, necesitan de su conocimiento interno para saber dónde estarán las mayores resistencias. Pero son muchos nombramientos, y en puestos de gran influencia, como para no alarmarse.

Asimismo, preocupa el tono del presidente en su trato a los ministros, observado en un par de actividades. La impresión que deja es la de un trato vertical que recuerda el estilo de Álvaro Uribe o Hugo Chávez en sus presentaciones ante la población. Tal vez esa imagen sea popular, pero puede alejar a ministros competentes e independientes no acostumbrados a recibir órdenes en público. Ojalá no sea el estilo que se instale en palacio.

Finalmente, Antauro e Isaac Humala. Estoy de acuerdo con Santiago Pedraglio en que el Presidente no debe pisar el palito de quienes pretenden “Toledizarlo,” utilizando a su familia. Pero sí sería positivo que alguien, tal vez el Primer Ministro, sea enfático en señalar que el fanatismo de ambos personajes es repudiable y desubicado, totalmente ajeno al gobierno. Con el silencio no basta. Por ahora tendencias, veremos cómo se desarrollan en el mediano plazo.

Read full storyComentarios desactivados

Humala Presidente (I)

Publicado en Diario 16 14-8-2011

¿Muy pronto para evaluar al gobierno? Tal vez, pero hay tendencias que es mejor discutir ahora para observar cómo se desarrollan. Esta semana lo bueno, la próxima lo malo. Evaluación personal, claro, no pretendo que mis gustos sintonicen con los de la opinión pública.

En general, buen gabinete que confirmaría un gobierno cercano a la Hoja de Ruta. Hay un balance entre prudencia económica y reformismo. Ojalá no sean nombramientos cosméticos, una concesión momentánea a la derecha/empresarios o a los reformistas de izquierda, sino una apuesta de largo aliento. La combinación ortodoxos-reformistas ha dado buenos resultados en América Latina. Ojalá los tecnócratas obsesionados con lo macro descubran la urgencia de lo micro, y los reformistas, acostumbrados a criticar desde la tribuna, aprendan que gobernar es mucho más difícil que escribir columnas de opinión. El combo puede ser virtuoso, aunque, si predominan las tensiones, también un desastre.

Si bien no comparto varias propuestas de campaña de Gana Perú, me parece muy positivo que se busque cumplirlas. ¿Cómo así? Legitimidad. Después de Toledo y García, un sector importante de la población cree que las promesas en campaña no guardan relación con el gobierno. Ese quiebre deslegitima la democracia y da argumentos a quienes pregonan que las elecciones importan poco. Esta desconexión explica en parte el hartazgo hacia Lima y sus élites en varias zonas del país. Si sumamos un gobierno frívolo (Toledo) y los insultos hortelanos (García), tenemos más descontento.

Que ese malestar no se haya convertido en un desmadre en estos años tiene que ver, creo, con dos factores. Primero, contra lo dicho por los críticos del modelo, el crecimiento económico sí ha llegado a parte importante de la población que apuesta por la prudencia. Segundo, y tal vez más importante, el país está tan desarticulado políticamente que protestar es difícil para los disconformes: carecen de una agenda común que permita sostener una protesta de largo aliento. Los Palacín, Aduviri y Pizango son flores de un día, líderes de problemas locales sin agenda nacional.

Pero en algún momento esta situación podría cambiar, los disconformes aumentar o algún tema articular protestas más amplias. Un 32% de peruanos demanda cambios claros, y Humala ha mostrado en estos días que intentará cumplir con lo prometido. Responder a ese malestar legitima a la democracia y al Estado. Si se hace en forma prudente, ganamos todos.

La próxima semana lo malo. Mucho militar en puestos clave (¿se imaginan el escándalo si Keiko Fujimori era quien los nombraba?) y otros nombramientos impertinentes.

Read full storyComentarios desactivados

Santos

Publicada en Diario 16 7-8-2011

Juan Manuel Santos completa su primer año como Presidente de Colombia, con una aprobación del 70% (Ipsos). Ha logrado lo que parecía imposible a inicios del 2010: que buena parte de los colombianos olviden al ex Presidente Álvaro Uribe. Santos tiene contentos a la mayoría de sus votantes uribistas y, más sorprendente, también a buena parte de quienes no votaron por él. ¿Cómo lo ha logrado?

Pues, demostrando que se podía mantener lo bueno del gobierno de Uribe pero corrigiendo sus defectos. Santos no dudó en moverse al centro, un lugar cómodo para gobernar, como lo han demostrado otros líderes en América Latina. Si bien mantiene la mano dura contra las FARC, ha hecho cambios de fondo con respecto a su predecesor.

Para comenzar, es un líder menos personalista, un jugador de equipo, lo cual ha caído bien en la opinión pública. Mejoró las tensas relaciones con Ecuador y Venezuela, muy civilizadas desde hace meses. Incorporó el tema de los Derechos Humanos a la agenda del Gobierno, promoviendo leyes de reparación y justicia. Ha criticado y tomado acciones contra la corrupción, especialmente los legados clientelistas del esfuerzo reeleccionista de Uribe.

Pero lo más importante parece ser su giro social. Santos reconoce a la desigualdad como una gran deuda de las élites colombianas. Al inicio de su mandato indicó que quisiera ser recordado como una suerte de F.D. Roosevelt, por construir un contrato social más sólido con los excluidos. Sus actos demuestran que no se trataba de palabras vacías. El Gobierno ha nombrado a tecnócratas de lujo a cargo de los temas sociales y se ha impuesto una ambiciosa agenda de reducción de la pobreza.

El ex Presidente Lula, de visita en Bogotá esta semana, resume así el éxito de Santos: “La lección que le está dando a toda nuestra América es que quien vence una elección (…) no puede dedicar una parte de su triunfo a pelearse con la oposición o con otros, sino que tiene que dedicarse a construir la paz”. Santos amenaza en convertirse en una suerte de Lula de derecha.

No todo es reconocimiento, claro. Se mantienen serios problemas en varios frentes, desde el sistema educativo hasta varios temas pendientes referidos a los derechos humanos. Los críticos resaltan que hay más promesas que actos. Pero en un año Santos se ha desmarcado de la derecha más dura, y ha quitado varias de sus banderas a la oposición. El 2014 es casi seguro que Santos tiente la reelección, y como van las cosas parece que será el favorito.

Read full storyComentarios desactivados

Matos Mar

Publicada en Diario 16 31-07-2011

En una entrevista publicada en la edición del miércoles último de este diario, José Matos Mar concluye que el triunfo de Humala significa que “el otro Perú ha vencido al Perú oficial”. El Perú emergente que protagoniza su influyente libro Desborde Popular y Crisis del Estado (1984) habría derrotado a las élites y a Lima tradicional. Es “el otro Perú, progresista, el que ha triunfado en estas elecciones y Lima ha desaparecido, no hay más Lourdes Flores ni PPC, APRA, los otros partidos de izquierda, socialistas, comunistas, todo eso ha desaparecido”, nos dice.

¿Es correcta la evaluación? Es cierto que, en términos generales, el Perú rural y buena parte de las regiones han votado por Ollanta Humala y contra Lima. En primera vuelta, Lima votó bastante más a la derecha que el resto del país. En segunda vuelta, Lima vota en comparsa con parte del norte y del centro, pero sin duda Humala tuvo bastante más llegada en el resto del territorio. El contraste es más claro si vemos la elección por provincias. Entonces, sí es cierto que las regiones le ganaron a Lima.

¿Pero es el Perú que desbordó al Estado en los sesenta-setenta el que ha votado por Humala? No lo creo. Los migrantes que protagonizan Desborde Popular y sus descendientes han votado distinto a la Lima tradicional, pero también distinto a sus parientes provincianos. En primera vuelta, Humala queda bastante por debajo de su promedio nacional en distritos limeños formados por esos migrantes. El voto de Kuczynski en primera vuelta, el favorito en la Lima tradicional, no es para nada bajo en la nueva Lima y en otras zonas del país, donde también se dieron, y se siguen dando, migraciones. El voto Fujimorista también fue bastante alto en esos distritos, diría que allí está su voto más duro.

En segunda vuelta a Humala le va mejor en estos distritos que en Lima-centro, pero, aún así, Fujimori le gana por bastante. En San Juan de Miraflores, Los Olivos y Villa el Salvador hay de siete a diez puntos de diferencia, aunque en San Juan de Lurigancho la diferencia es de apenas dos puntos.

Matos Mar tiene razón en que la Lima migrante (o sería mejor decir la post-migrante) no vota como la Lima tradicional. Lección para los entusiastas del capitalismo popular (sube-sube PPK). Pero tampoco lo hace como ese otro Perú que apoyó a Humala. La resaca del “desborde popular” tiene tanto de conservador como de reformista. Entender mejor este voto es un trabajo pendiente para las ciencias sociales.

Read full storyComentarios desactivados

Tecnocracia

Publicado en Diario 16 24/7/2011

Tal vez porque crecí en los ochenta estoy entre los que se alegra cuando se nombra un tecnócrata ortodoxo en el MEF. Las obras faraónicas de Belaunde y la total irresponsabilidad de García el joven muestran en qué medida el MEF carecía de dientes para frenar los excesos políticos de esos años. Basta leer los pobres CV’s de los ministros de economía del primer gobierno aprista para entender la monumental irresponsabilidad a la que se llegó en el manejo económico. Lo que hoy son reglas económicas de sentido común no lo eran dos décadas atrás.

La tecnocracia que gobierna el MEF desde los noventa trajo algo positivo al Estado: prudencia. En términos generales, el MEF actual es más capaz de limitar un manejo políticoelectoral de la economía. Sin duda, el actual modelo de desarrollo y el manejo económico tienen problemas, pero pocos negarán que hay aspectos cruciales a mantener.

Sin embargo, incluso reconociendo lo positivo de la continuidad, considero que el MEF de Luis Miguel Castilla debe ser diferente al de sus predecesores. En eso se juega su legitimidad el gobierno, y espero el Ministro Castilla lo entienda.

¿Por qué este MEF debe ser distinto? Dos décadas de políticas de apertura han creado un sector empresarial muy poderoso, principalmente los sectores mineros, exportadores y financieros. Estos sectores tienen un enorme acceso a los centros de decisión económica del Estado. Es muy común que ex funcionarios del MEF terminen siendo empleados y voceros de estas empresas (si es que no lo eran ya, al asumir sus cargos). Estos voceros, algunos incluso sin pergaminos técnicos, pontifican sobre reglas económicas inamovibles que suelen coincidir con lo que interesa a la gran empresa.

Esta concordancia de opiniones entre tecnocracia y gran empresa deslegitima a la primera. Es sospechoso que el bien común defendido por la tecnocracia sea con frecuencia igual al interés de estos grupos económicos.

Una parte importante de la población ha votado por Ollanta Humala, precisamente, para lograr una mayor distancia entre el Estado y la gran empresa. Muchos ciudadanos perciben, con razón o sin razón, que esta cercanía es la causa de que los beneficios del crecimiento no les lleguen. He pasado esta semana en Cusco, donde los nombramientos económicos de Humala han sido recibidos de muy mala manera, como evidencia de que una supuesta captura del Estado se mantiene.

El MEF de Castilla y el nuevo gobierno, en general, deben combatir esta imagen. Manteniendo un control prudente sobre la economía, deberá ser más proactivo en estimular capacidades de gasto y mostrar que existen diferencias entre Estado y empresa. Parte de ello pasa por lo simbólico: el ministerio debe dejar de ser un cuco arrogante y distante para las regiones. Y, por su parte, la empresa privada haría bien en considerar que un ministro de economía más distante que le brinde mayor legitimidad al Estado es, paradójicamente, la mejor garantía para sus intereses de mediano y largo plazo.

Read full storyComentarios desactivados

Hermano

Publicado en Diario 16 17/7/2011

Cuando Ollanta se despertó, Alexis todavía estaba allí. El mismo día que Humala hacía un gol de media cancha al reunirse con Barack Obama, su hermano Alexis hacía un autogol monumental con su visita rusa. Hoy nadie recuerda a Obama, mientras Alexis sigue acaparando titulares.

Pareciera que el control de daños no existe en el Perú. En vez de reaccionar con inteligencia, se dejan pasar días esperando que el tema desaparezca. Como pasó con Alejandro Toledo en diversos casos, y también con Alan García en otros pocos, el escándalo se deja crecer hasta que se sale de control.

Parte de la responsabilidad de que ello suceda son los fieles que rodean al poder, quienes se convencen mutuamente de que las cosas no son tan graves. Esta semana el gobierno electo perdió tiempo minimizando el tema o acusando a la prensa de arrinconarlos (con la excepción de Alberto Adrianzén y Carlos Tapia, firmes al demandar explicaciones).

Lo de los medios no debería sorprenderlos: buena parte de ellos van a querer arrinconarlos en estos cinco años. Pero la pregunta de fondo es si este escándalo es creado por los medios o no. En este caso los medios acompañan a la indignación, y por ello han tenido más llegada.

¿Por qué es tan grave un escándalo como el de Alexis? La población, aquí y en la China, detesta a los familiares que se aprovechan del poder. Pero además, con la legitimidad del Estado, partidos políticos y Congreso por los suelos, el público es todavía más sensible a este tipo de actos. Especialmente, si se trata de un partido que hizo de la honestidad su bandera. Pocas cosas gustan tanto a la gente que decir “todos son iguales”.

Por ello, era evidente que un escueto comunicado prometiendo una investigación no arreglaba las cosas. Rusia no iba a permitir que un partido político de un país de tercera importancia geopolítica diga que su Canciller y autoridades se reunieron con un Don Nadie. Al revés, el comunicado era una invitación a un desmentido vergonzoso, como sucedió.

En lo que no se equivocan los nacionalistas es que, finalmente, el escándalo pasará. No hay mucho más de donde jalar la cuerda. Pero que pase no significa que el daño no esté hecho. El nacionalismo ha perdido dos semanas en que debió administrar su éxito electoral, en lidiar con un viaje impertinente que abre múltiples dudas sobre su manejo del poder. Y estas primeras impresiones cuestan mucho en política.

Read full storyComentarios desactivados

Susana

Publicado en Diario 16 10/7/2011

Diversos analistas debaten sobre si es justo o no que Susana Villarán tenga una aprobación tan baja apenas seis meses después de asumir el cargo. Se discute cuánto ha pesado la prensa de derecha en instalar entre la población la idea de una alcaldesa ausente y ociosa.

Más allá de los varios errores iniciales, considero que esta fama es exagerada. Pero la discusión ya resulta irrelevante para la alcaldesa. La imagen de ineficiente y frívola se ha instalado en muchos ciudadanos. Y ahora la pregunta para Villarán es cómo sacársela de encima, no si es falsa o cierta.

Cuesta mucho cambiar estas percepciones. Un día de 1986, los limeños decidieron que Jorge Del Castillo era tonto y no hubo quien los hiciera cambiar de opinión. Sus imitadores hicieron carrera con el niño Jorgito. Poco importó que en los noventa Del Castillo fuera un hábil operador de la oposición. Recién en la última década comenzó a ser visto de manera distinta (y no necesariamente más positiva).

Pero reinventarse en el corto plazo también es posible. En el 2006 Daniel Abugattas batió todos los récords de impertinencias. Se ganó a pulso la imagen de grosero. Cinco años después, gracias a una conducta muy distinta en el Congreso, se le percibe como un político dialogante y concertador.

¿Puede la alcaldesa revertir su imagen actual y hacernos olvidar los creativos apodos que hoy acumula? Difícil, pero el primer paso es reconocer que sí hay un problema de fondo en su relación con los limeños. Este problema no desaparecerá informando que sí está trabajando. Tampoco, culpando a los medios que la atacan. Sin duda, hay medios que están obsesionados con Villarán, pero no exageremos su influencia. Luis Castañeda fue golpeado durante todo el 2010 por las demoras en El Metropolitano o el escándalo de Comunicore, y su popularidad se mantuvo muy alta.

Creo que la clave de un cambio de timón pasa por reconocer que el estilo de la gestión actual molesta hasta el tuétano a muchos limeños que piden más pragmatismo y resultados. Más obras y menos floro. Más cemento y menos crítica a otros. Menos chalina y más casco de construcción (verde, si quieren).

La solución, entonces, pasa en parte por hacer lo que quiere la gente, que no es lo que quisiera la alcaldesa que quiera la gente (disculpen el trabalenguas). Democracia, le dicen. Habrá que subordinar otros objetivos para mejores tiempos. Más fácil decirlo que hacerlo, sin duda, pero en ello se juega su futuro político la alcaldesa Villarán.

Read full storyComentarios desactivados

Ministros

Publicado en Diario 16 3/7/2011

Hasta ahora los voceados como ministros del primer gabinete de Humala representan a sectores políticos bastante diversos. Podemos colocarlos en tres grupos: caras conocidas del Partido Nacionalista, aliados de izquierda y, más a la derecha, los recién llegados de Perú Posible. Se repite a diario que sea cual sea la composición final, el gabinete debería lograr un balance entre responsabilidad económica y cambio social. La clave, entonces, sería conseguir un balance ideológico.

Me preocupa que este debate deje de lado otra dimensión crucial. Casi todos los voceados tienen algo en común: son demasiado limeños, o para no ser injusto con una Lima plural y provinciana, demasiado “Lima-centro”. A pesar de sus diferencias, estoy seguro que PPK arrasó en los distritos donde vive la mayoría de los hoy ministeriables. Que sean de la izquierda-La Baguette o de la Derecha-Starbucks dice poco o nada fuera de Lima. Adolecen de vínculos, arraigo, en las regiones que le dieron el triunfo a Humala.

Faltan entre los voceados nombres que representen a aquellos sectores regionales que se sienten excluidos por el actual gobierno. Esta dimensión regional del gabinete es urgente. Este gobierno se juega mucho en las regiones. Alan García hizo lo posible por no ocuparse del quiebre social y político que existía en el país y que él prometió resolver el 2006. Alejandro Toledo también nos dejó mucha frivolidad. Humala no puede darse ese lujo. Debe solucionar demandas muy complejas, a veces contradictorias entre sí, en muchas regiones.

Para ello se necesitarán ministros que conozcan esa realidad local, y que no sean vistos como extranjeros al negociar. Capaces de dialogar con diversos sectores, y no quedar en off-side frente a líderes radicales con agendas maximalistas. No se trata, por supuesto, de poner nombres para cubrir una cuota regional: deben ser ante todo profesionales capaces.

Un gabinete que también recoja esta dimensión regional es un primer paso de reconocimiento a ese sector excluido del manejo del poder. Por el contrario, un gabinete Lima-centro enviaría un mensaje de continuidad que no será bien recibido en diversas zonas del país. Al armar su gabinete Humala debe ser muy consciente que lo que puede ser un “dream team” para la capital y sus líderes de opinión puede ser una cachetada para el interior.

PD- Mi solidaridad con Rosa María Palacios. ¿A quién en su sano juicio se le ocurre que la mejor defensa contra un hipotético Humala anti-medios es una pantalla sin periodistas con credibilidad?

Read full storyComentarios desactivados

Buenos Días Política

Publicado en Diario 16 19/6/2011

Regreso a Lima después de varios meses y vuelvo a hacer algo que dejé de hacer hace casi dos décadas: ver televisión abierta por las mañanas. Gracias a las entrevistas de Buenos Días Perú, vuelve la política en un horario en el que dominaban muertos, goles y farándula.

Desde los noventa la política comenzó a desaparecer de los noticieros de televisión abierta, pero las mañanas fueron las que más sufrieron. El noticiero matutino abría y cerraba con muertos de diversa índole, desde asesinados hasta las primeras víctimas de las combis asesinas. Luego, una hora de artistas y otro tanto de deportes. En medio de todo, unas gotitas de política, casi pidiendo disculpas por interrumpir. Varios años después Canal N aliviaría en algo la sequía.

No es que todo tiempo pasado fuera mejor. Mis recuerdos de los noticieros de los ochenta no son de un elevado periodismo político. Pero sí recuerdo que las cosas tenían el orden que, creo, deben tener. Primero aquello que afecta a la comunidad y los ciudadanos: debates, leyes, reportes, entrevistas. Luego, crónica roja, espectáculos y deportes.

Me han explicado que fue el rating el que cambió las cosas. Que no había cómo competir con la sangre, la pelota o los ampays. El mercado manda, y los ciudadanos que queríamos ver política no éramos muchos. Pero también sospecho que el dueño de la televisión por esos años, Papá Vladi, prefería una pantalla sin política y sin inteligencia. La transición cambió poco. Peor, llegaron los realities, y ahí sí, el canciller de turno tenía que esperar que el bailarín de moda terminara de cocinar un pollo al wok para ser entrevistado. El círculo vicioso es evidente: a menos política, menos ciudadanos, y menos rating para la política.

Hoy el nuevo Buenos Días Perú es un espacio fresco y bastante plural, donde se habla de política más que en otros medios. Unas largas entrevistas nos permiten conocer mejor a quienes nos gobiernan o pretenden hacerlo. Entrevistas que hacen bajar la guardia al interlocutor para que, en el minuto veinte, nos regale una frase memorable.

¿Este estilo los condena a un rating raquítico? ¿O es que, como sospecho, sí hay en ese horario un público interesado en estos temas? No lo sé, pero los felicito por el esfuerzo. Aclaro que no conozco a Beto Ortiz ni a nadie de su equipo. Pero las cosas positivas hay que resaltarlas, y una televisión abierta más inteligente es una razón para estar contentos.

Read full storyComentarios desactivados

Es la Economía (y nada más)

Publicado en Diario 16 12/6/2011

Diversos medios, periodistas y analistas de derecha criticaron a Ollanta Humala durante la campaña por su plan económico, sus gestos autoritarios del pasado y por sus supuestos excesos contra los derechos humanos. Humala, nos alertaban, no solo era un riesgo para el modelo económico, sino también un peligro autoritario.

Si bien considero que las condiciones no son propicias para un autoritarismo, estas críticas democráticas me parecen relevantes pues esos gestos e indicios son reales. Mejor prevenir. Mi problema no era con el mensaje, sino con la mayoría de los mensajeros. Su pasado y su doble rasero mostraban que estas personas no tenían un interés real en los temas democráticos.

Resultaba escandaloso ver a personas que ignoraron o atacaron el informe de la Comisión de la Verdad, o que colaboraron con el Fujimorismo entusiastamente en los noventa, escribir compungidos sobre las víctimas de Madre Mía o la importancia de las libertades democráticas. Esos mismos “demócratas” no cuestionaban por los mismos temas al Fujimorismo en campaña.

La mejor evidencia de esta hipocresía es que apenas un día después de la elección se olvidaron de los temas democráticos. Se concentraron en solicitar, y en algunos casos exigir como si hubieran ganado la elección, técnicos liberales para los puestos económicos. Salvo contadas excepciones, no pedían similares garantías en carteras importantes para la democracia como Interior, Defensa o Justicia.

No me sorprenden estas conductas, pero pocas veces se puede observar tan crudamente cómo cierta derecha carece de interés en aquello que no tenga que ver con su bolsillo. Si Humala les garantiza mercado y negocio, probablemente le perdonarían excesos en otros ámbitos.

Esta miopía hace que tampoco se pidan similares garantías en sectores que tendrán mayor importancia en el nuevo gobierno. Se debería, por ejemplo, mirar de cerca los nombramientos en los sectores sociales. Humala, como sin duda también lo hubiese hecho Fujimori, sabe que los programas sociales son el mejor mecanismo para acercarse a sectores críticos y excluidos de la población. ¿Quiénes serán los expertos en Salud, Educación y en el Ministerio de la Mujer que diseñarán e implementarán programas sociales eficientes, sostenibles y no politizados?

No me parece adecuado arrinconar al presidente electo pidiéndole ministros para ayer. Tampoco pretender que sus nombramientos sean los que exige la derecha tecnocrática y mediática. Pero sí es recomendable en el mediano plazo solicitar garantías en todos estos ámbitos, sin olvidar que la democracia y el buen gobierno son más amplios que el MEF y el BCR.

Read full storyComentarios desactivados